Vueltita a Pinal y Aquismóm
Bueno, esta vuelta la iniciamos Monse y yo el jueves 5 de diciembre de 2019 y el pretexto para darnos este gran gusto, es la celebración de nuestro aniversario de bodas, ya son 27 años o algo así y pues tenemos que celebrar...
Salimos de la Ciudad de México a eso de las 11 de la mañana, tomamos un poco de tráfico pero por fin salimos a la mexico-queretaro, llegaos a un restaurante de cecina que se está volviendo costumbre a eso de las 12:00 horas y comimos una rica cecina, ademas de cargar gasolina y pedir indicaciones para continuar nuestro camino. De ahí salimos aproximadamente a las 13:00 hrs y tomamos rumbo a Pinal, (tomamos la salida a Peña de Bernal) atravesamos peña de Bernal y ahi nos encontramos con las primeras curvas desérticas que tanto me agradan, son curvitas bien pronunciadas pero muy bien trazadas, lo que le exige a tu auto o moto un poco más de si pero de forma divertida, ademas de que disfrutamos del desierto, su luz, la imagen inmensa de la sierra gorda de Querétaro es algo que tienes que hacer conciencia sobre el momento, es un bello y seco lugar, seguido de curvas tan pronunciadas que te obligan en algún momento a bajar la velocidad, con mayor razón si te encuentras en tu camino a algún vehículo lento, porque no hay casi espacios donde rebasar, esta carretera es preciosa aunque un tanto peligrosa, debo de decir que es una de mis favoritas de curvas.
Nos paramos un momento en un paradero dedicado a algún misionero muy famoso por lo visto en la zona ya que estaba en construcción en medio de la nada pero tenia buena construcción. Continuamos nuestro camino y llegamos a Pinal de Amoles a eso de las 4 pm, por lo que ya no pudimos hacer nada más que buscar hospedaje y planear nuestro viaje del siguiente día.
Hay un puto en el camino con un letrero de ZONA DE NIEBLA, a partir de ese punto la vegetación cambia, en un momento estamos es un árido desierto y diez minutos más tarde estamos en un bosque de montaña, con pinos, abetos y verde hasta donde alcanza a vista.
Llegamos al centro del pueblo que no abarca más de unas cuantas calles, pero eso no disminuye en nada su encanto, tiene lo necesario es esas pocas cuadras para poder parar y planear uno o varios fines de semana, ya sea en familia o con tu pareja, ya que es un ambiente muy agradable, nosotros nos quedamos en un hotel que esta en totalmente en el centro, frente a una escultura de mineros, nos dieron un soto por demás conveniente ($430) por una habitación con cama kingsize y con todos los servicios, pero lo más importante es la calidez del hotelito, ya que es una casa ya con unos cientos de años, balcones muy monos y adornos de la zona muy bonitos; nada pretencioso y muy mono.
La comida es por demás económica y rica, hay muchos localitos donde te traen las clasicas gorditas, pan dulce café, cecina, y muchos platos no tanto típicos como naturales de los mexicanos, ya que creo que esto se puede comer en muchos lados pero aquí por lo menos lo que comimos estaba muy bueno, sencillo pero bueno. y a super buen precio.
Fuimos al panteón y nos tomamos un cafesito muy bueno afuera.
Contratamos además el servicio de guía para 2 puntos que nos recomendaron mucho: Puente de Dios y el amanecer en Cuatro Palos
Amanecer en Cuatro Palos
Este destino esta a una media hora de Pinal, por lo que la cita fue a las 5:00 am para que nuestro guía nos llevara al poblado de Cuatro Palos, tomamos la carretera por la que llegamos al pueblo, el cielo estaba muy limpio y lleno de estrellas y el frio calaba aunque nos pudimos toda la ropa que pudimos (Yo me dejé la piyama, una camiseta de algodón, un suéter de lana y sobre todo un impermeable amarillo para que el frió no traspasara nada) y aun a pesar de eso sentimos sentimos los cerca de 3° en qué nos encontrábamos, bueno con frío, sueño y todo salimos del pavimento y tomamos una carretera de montaña con terrecería y bastantes curvas, además de muchos acantilados, esta hay que tomarla con mucha precaución si no la conocemos, ya que nos puede hacer pasar una mal rato, ademas de ser delgada, por lo que si nos encontramos con otro auto nos puede meter en problemas si no estamos familiarizados con los espacios y sus curvas.
Llegamos a la comunidad de Cuatro Palos, que mas buen es un caserío, y nos bajo el guía en medio de la nada, nos indicó un camino a seguir en la montaña y nos comento que el resto del camino teníamos que seguirlo por nuestra cuenta, sin pierde sigan hasta llegar al mirador, creo que eran unos 2 kilómetros de subida en la noche y en la montaña; bueno, prendimos los celulares y avanzamos a pausas porque la condición de nuestros pulmones no es la mejor, pero nuestro buen ánimos nos hizo perseverar, estábamos como a media hora del amanecer y teníamos que llegar antes de el, de otra forma todo hubiera sido en vano.
Avanzamos por la vereda que a esas horas comenzaba a verse un poco más porque el cielo comenzaba a iluminarse lentamente, por fin llegamos al mirador eso si antes del amanecer, nos acomodamos y nos sentamos a ver la umbra (no estoy seguro del nombre),
que se abría ante nosotros, desde este momento comenzó la magia.
Una franja de luz se comenzó a abrir ante nosotros.
El sol comenzó su despunte, lo que fue mucho más rápido de lo que esperaba, porque podíamos ver somo salia en el horizonte, lo que nos abrió el panorama de todo lo que estaba frente a nosotros, la inmensa sierra gorda de Querétaro, una vista de más de 200 grados sobre de el punto más alto de la sierra nos permitió ver desde la Pena de Bernal como una pequeña piedra a lo lejos, hasta lo que dedujimos que era la Huasteca Potosina, lugar cubierto de nubes entre montañas a lo lejos, los despeñaderos impresionantes, las pequeñas carreteras que nos llevaron hasta ese punto, incontables montañas que por su forma entiendes el porque del nombre de sierra, ya que en conjunto y a lo lejos se ven como cabezas de sierra afiladas en las puntas, y si te fijas muy bien puedes ver atrás de esta sierra planicies y con estas puedes ver un poco la curvatura de la tierra. En fin, es un espectáculo digno de verse y que bien valió la pena el viaje, el frío y la desvelada;
el regreso fue ya tranquilo, por un camino soleado y bien cuidado por los lugareños, compramos unos cuarzos y unas piedritas bellas a precio de regalo, aun con una buena propina salieron regaladas.
En ese lugar descubrimos que podíamos llegar desde una noche antes y acampar en la cima o rentar unas cabañas rústicas para amanecer en el lugar, cualquiera de las opciones son buenas.
Encontramos a nuestro guía y nos llevo a comer algo en el pueblo, antes de llegar tomamos la obligada fotografía de la puerta del cielo
En el pueblo desayunamos bien y barato ($180 por ambos.) con café, pan chilaquiles y cecina, nos bañamos y nos preparamos para el siguiente punto en nuestro viaje, el puente de dios.
Tomamos carretera rumbo a Xilitla, unos 20 minutos más adelante esta la desviación para el puente de dios, del lado izquierdo de la carretera, salios de la carretera y nuevamente terrecería, acantilados, si requieres un auto algo alto para poder entrar, una media hora de terrecería y llegamos a la entrada al Puente de dios, que es un rio en una cañada, la verdad es el río más bello que he visto, la caminata de 3 km se disfruta en todo momento, el agua es completamente cristalina, muy muy limpia, nunca habia visto un rio tan bello, caminamos lo 3 km en lo que encontramos pozas, riberas bellas.
Cuando llegamos al nacimiento de ese río unos cuantos kilómetros más arriba, es un lugar único en el mundo, caen cascadas de varios lugares de las rocas, y en el fondo se forma una cueva, bueno es un recorrido al que le sobran las palabras y que es obligado en la zona.
ya despues de salir de este pase, nos regresamos por la carretera y tomamos rumbo a Xilitla, en especial al Jardin Surrealista de Edward James, este lugar ya lo había visitado la vez anterior, pero siempre dan ganas de regresa, es un bello lugar que formo un atormentado hombre, con formas muy caprichosas que se funden con la selva; ademas en las cascadas las modifico de su forma natural para que se convirtieran en bellas fosas de agua cristalina y de muy buena temperatura, el puro jardin se presta para pasar una tarde entera en el, explorando sus formas y sumergiéndose en su cascada y al final sus posas
Nuestra próxima parada de viaje fue Aquismon, un pueblito mágico en la Husateca Potosina, este pueblo no tiene mucho atractivo en si pero tiene bastante encanto, es muy sencillo y su principal atractor es que es el más cercano al sótano de las golondrinas, llegamos ya unn poco tarde al pueblo y encontramos una habitación muy coqueta en el Hotel Boutique Santa Lucia.
Cenamos con una persona que nos vendió tacos de discada, tostadas de pollo, tamales, atole de teja(girasol tostado) y probamos todo, ademas de unos taquitos muy buenos en otro puesto, de toda la cena no fueron más de $120.00 y quedamos full, nos acostamos temprano porque nuestro siguiente punto era estar al amanecer en el sótano de las golondrinas.
Este lugar también es muy imponente, salen los vencejos (no son golondrinas) al amanecer de un hueco gigantesco en la tierra, hacen círculos y grupos para tomar rumbo al mar a alimentarse. Nos dicen los lugareños que son más de un millos de aves las que salen diariamente del sótano para tomar rumbo hacia el golfo de México a alimentarse, es un espectáculo digno de verse, pararse a la orilla del sótano es una experiencia que se tiene que hacer alguna vez en la vida y bajar con arneses debe de ser mucho más impactante, pero no nos alcanzo el valor para hacerlo.








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